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07/10/2013#147
 
 
 

Esfuerzo territorial pro cuenca

   
 
 
 
 

La cuenca de la Bahía de Jiquilisco, donde se desarrolla la Estrategia Centroamericana de Desarrollo Rural Territorial (ECADERT), es un territorio que posee muchas particularidades, tanto a nivel productivo-económico; como en la parte organizativa-social. Por su connotación ambiental como área natural protegida, en octubre del 2005, fue declarada sitio RAMSAR; y desde 2007, Reserva de la Biosfera por la UNESCO.

En esa región, articular y coordinar esfuerzos entre los diferentes actores locales involucrados en el desarrollo social, productivo, y en la conservación de los recursos naturales e hidrográficos, constituyen, entre otras, áreas prioritarias de trabajo de la ECADERT.

Actualmente, la Estrategia, desarrolla dos proyectos: uno, relacionado con el fortalecimiento de capacidades locales para la gestión del territorio; y un segundo, relacionado con la inclusión de redes territoriales de jóvenes y mujeres e impulso de iniciativas emprendedoras. En ambas iniciativas, destacan acciones de sensibilización y gestión ambiental asociada y participativa enfocadas en lograr el desarrollo sostenible de los recursos ambientales.

Esfuerzos concretos se registran a nivel de cuenca como frutos de ambas iniciativas: descontaminación de humedales, manejo eficiente del agua y de recursos costeros- marinos; en la cosecha de agua, en la construcción de barreras vivas y muertas, y acequias para filtración de agua, y obras de cosecha de agua para consumo, recuperación de mantos, entre otros. Todo complementado con actividades de intercambios de experiencia con otras iniciativas que se desarrollan, a nivel nacional, sobre protección de recursos.

“Dentro de todo, la acción más representativa es haber logrado, a través de la conformación de la Asociación Usulután Sur Cuenca Región Bahía de Jiquilisco (ASUSCUBAJI), concertar y articular acciones entre las diferentes unidades ambientales de la cuenca que antes trabajaban dispersas en el territorio”, explica Juan Luna, del Grupo de Acción Territorial (GAT) Cuenca de la Bahía de Jiquilisco y de la Asociación Mangle.

Este proceso de articulación, dice Luna, pasó por la identificación de las potencialidades y problemáticas de todas las juntas administradoras de agua a nivel de cuenca; conocer sus potencialidades, procesos y proyecciones lo que permitió consolidar acciones e ideas conjuntas en el tema de la administración de los recursos hídricos del territorio.

El GAT afirma haber crecido y fortalecido el tema en cuestión, otorgando prioridad al agua. Para territorios que deseen destacar dentro de pequeños proyectos de desarrollo rural el tema hídrico, este trabajo realizado en el marco de la ECADERT puede ser un referente.

Descentralización

“Cada uno de ustedes es responsable de generar procesos participativos incluyentes desde sus municipios, pero con miras a generar beneficios de manera más amplia, velando por los intereses de toda la cuenca”, expresó Guillermo Galván, Subsecretario de Desarrollo Territorial y Descentralización, durante la Asamblea de Constitución de Municipalidades Asociadas del territorio de la Cuenca de la Bahía de Jiquilisco, el 3 de octubre.

El asocio legal de las 14 municipalidades, dará más fortaleza a los esfuerzos de planificación estratégica y planteamientos que se gesten en beneficio del territorio. “Las demandas serán mejor consideradas en la medida en que hayan sido trabajadas en conjunto, con la participación de la población, pues llevarán plasmados sus verdaderos intereses”, añadió Galván.

Dentro de los objetivos más importantes de la Asociación de Municipalidades está la creación de la Oficina de Planificación y Gestión Territorial de la Cuenca de la Bahía de Jiquilisco (OPLAGEST-Usulután) que ofrecerá a los habitantes del territorio los servicios de planificación, gestión y monitoreo del uso de suelo con enfoque sostenible.

La OPLAGEST-Usulután, explica Idalia Martínez, Coordinadora del Grupo de Acción Territorial, tendrá la función de facilitar y acercar los trámites y pagos por el uso de suelos a los habitantes de la cuenca. Ya no será necesario que vayan hasta el Ministerio de Desarrollo Urbano, en la capital, sino al municipio de Concepción Batres, que es donde estará ubicada la oficina.

Esta captará los fondos de los trámites y serán las 14 municipalidades las que decidan el uso de los mismos, toda vez que vayan en beneficio del territorio y sus habitantes.

“El reto está en ir transmitiendo funciones del Gobierno Central a los gobiernos locales, en pensar qué funciones consideran las municipalidades que pueden asumir mejor y brindar un servicio de calidad”, finalizó el Subsecretario.

 

Construcción de demanda en biotecnología

   
 
 
 
 

En biotecnología, la demanda y la oferta constituyen un tema fundamental para su desarrollo.

La biotecnología abre muchas posibilidades. Los países deben ser cuidadosos en sus planteamientos e identificar claramente las fortalezas y áreas específicas en las que desean incursionar, para armar un plan, considera Pedro Rocha, Coordinador del Área de Biotecnología y Bioseguridad del IICA.

A juicio del Coordinador, la demanda por productos de la biotecnología siempre existe; pero no se ha sabido articular de manera eficiente con la oferta; y ese es el reto de las naciones.

“Como IICA hemos contribuido, en distintas ocasiones y lugares, en la generación de agendas para la construcción de políticas en biotecnología; así como en la formación de capacidades en bioseguridad. Hemos trabajado con distintos grupos”, añade Rocha.

El primer paso es la creación de un marco institucional, donde se identifican las áreas dentro de la biotecnología que les gustaría trabajar; segundo, identificar los actores y, tercero, mostrar las acciones políticas necesarias para que el sistema comience a funcionar.

Dentro del sector agrícola, la biotecnología tiene múltiples posibilidades de aplicación, y es una de las áreas donde se pueden dar los primeros pasos.

Por ejemplo, la producción de fertilizantes constituye un campo basto que permitiría al pequeño productor contribuir a la mitigación del cambio climático y, adicionalmente, podría generarle hasta una línea de negocios.

Asimismo, se podría incursionar en las técnicas de biorremediación que consiste en la limpieza de basuras y desechos orgánicos para luego utilizarlos como abonos de jardín y para uso agrícola.

Son muchas las áreas donde se puede aplicar la biotecnología, sin embargo, es muy costoso trabajar en todo, ya que toma tiempo, recursos financieros y humanos, infraestructura de laboratorios, etc.

“Un país debe decidir, qué vale la pena priorizar y trabajar”, dice Rocha.

Añade que si los gobiernos empiezan a generar mecanismos de fomento de investigación en el área, y una estrategia de educación sobre la materia en los distintos niveles, ya se tendría el 75% del esquema de desarrollo de biotecnología en un país. El 25% restante dependería de políticas que fomenten la comercialización de los productos obtenidos; por lo que la inclusión del sector privado es fundamental.

El tema de la comunicación y difusión también es trascendental en la generación de la demanda biotecnológica. “Tan pronto la población conozca sobre ella, empezará a generar demanda, a exigir mejoras, y eso hace que en un país el sector evolucione”, explica Rocha.

Al respecto, ¿quiénes son los grupos claves? Gremios de productores y empresarios, legisladores, reguladores, periodistas, educadores y estudiantes.

 

Reformular la agricultura familiar

   
 
 
 
 

La producción adicional de alimentos en América Latina y el Caribe (ALC) se puede lograr a través del incremento de la productividad del sector, un objetivo en el que la agricultura familiar tiene un papel clave.

Ese planteamiento se deriva del documento “Perspectivas de la agricultura y del desarrollo rural en las Américas 2014: una mirada hacia América Latina y el Caribe”, elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Oficina Regional para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

Acceda al documento en: www.iica.int sección de Publicaciones.

El informe fue presentado durante el Encuentro de Ministros de Agricultura de las Américas 2013, realizado en septiembre en Buenos Aires, Argentina.

La publicación incluye un capítulo especial sobre la situación y las expectativas de la agricultura familiar en ALC, además del análisis del contexto macroeconómico, de los sectores agrícola, ganadero, forestal y pesquero, del bienestar rural y de la institucionalidad del agro.

En el reporte, las entidades señalan que para tener mayor conexión con el mercado, la agricultura familiar debe adaptar sus métodos de producción a las nuevas exigencias, aprovechando, por ejemplo, el incremento en la cobertura de las telecomunicaciones en las zonas rurales, que permitiría acceder a más y mejor información y fortalecer las capacidades de producción, gestión y negociación.

Por otra parte, las tres agencias estiman que durante la próxima década los precios agrícolas bajarán en términos reales, por lo que se deben tomar medidas para aumentar la inversión, la productividad y la eficiencia de la agricultura, de manera que el sector logre enfrentar de mejor forma los riesgos climáticos y económicos, que son los que tienen efectos más prolongados en los precios.

Para afianzar las expectativas de crecimiento de la agricultura en la zona de estudio, CEPAL, FAO e IICA recomiendan tres tipos de políticas, referidas a la adaptación de la producción a la demanda mundial y al clima, a la sanidad e inocuidad de los alimentos (SAIA) y al funcionamiento de los mercados y el comercio.

El agua en agenda

Fortalecer las capacidades de los Ministerios de Agricultura, lograr la gestión integrada del recurso hídrico, mejorar el uso del agua en la agricultura y fortalecer la formación de recursos humanos, son los cuatro objetivos fundamentales definidos en una agenda para mejorar el uso del agua en la agricultura del hemisferio, establecida durante el Encuentro de Ministros de Agricultura de las Américas 2013.

La agenda promoverá, además, estrategias de adaptación de la agricultura al cambio climático, con base en principios científicos, respeto al ordenamiento jurídico y la cultura de las naciones.

Ante el reto de asegurar la disponibilidad de alimentos con menos agua y menos tierra cultivable, los líderes de la agricultura destacaron la urgencia de modernizar los sistemas productivos y mejorar el uso del agua mediante la innovación.

Durante el diálogo ministerial se evidenció la necesidad de formar nuevas generaciones de profesionales en el sector agrícola, proveer asistencia técnica y capacitación a productores de pequeña y mediana escala e impulsar la innovación del agro.

El cumplimiento de la agenda, contará con el aporte de los países de mayor experiencia en el tema y el apoyo técnico del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

Fuente: Comunicación Social, IICA Sede Central

 

Continúa interacción con Venezuela

   
 
 
 
 

La Oficina del IICA en El Salvador continúa trabajando con su homóloga de Venezuela en la construcción de una propuesta para el desarrollo y fortalecimiento de capacidades en seguimiento y evaluación de proyectos de carácter productivo y de desarrollo rural.

En continuidad con los acercamientos – iniciados el pasado mes de julio -, la próxima semana serán remitidas, desde El Salvador, dos propuestas de capacitación en el tema, a ser impartidas en modalidad virtual y presencial. Una vez recibidas las propuestas, la Oficina del IICA en Venezuela se encargará de analizarlas y de definir posibles fechas para su realización.

Este intercambio tiene su origen en una solicitud del Gobierno de Venezuela hacia la Oficina del IICA en el mismo país, en cuanto a implementar un sistema de seguimiento y evaluación de los proyectos, que le permita llevar un monitoreo sobre resultados e impactos de los mismos de manera clara, correcta y detallada.

En el tema, la Oficina del IICA en El Salvador cuenta con la experiencia cosechada a partir de la creación del sistema de seguimiento y evaluación aplicado en el programa PAF Cadenas Productivas, del Plan de Agricultura Familiar, del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

 
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