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1/06/16#197
 
 
 

Resiliencia con pequeños productores

 
 
 

Con el apoyo de la Cooperación Italiana, el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) firmaron un convenio, por un monto de US$173,436.oo, para desarrollar el Proyecto “Asociatividad, Resiliencia y Mercados”.

De esa forma, apoyarán al Gobierno de El Salvador en la implementación de acciones para que pequeños productores de subsistencia, ubicados en áreas vulnerables a sequía, construyan su resiliencia.

Resiliencia es la capacidad de una persona o un grupo para recuperarse frente a la adversidad, en este caso climática, para seguir proyectando el futuro.

En la fase piloto, el convenio PMA-IICA, suscrito en mayo, comprende la formación de capacidades y la creación de activos para 250 familias, a fin de garantizarles la seguridad alimentaria y nutricional, de manera sostenible.

En esa línea, se orientará el esfuerzo a la conservación de suelos, el cultivo de hortalizas y el fomento del trabajo asociativo. La venta de excedentes de producción en una red de tiendas comunitarias es parte de la estrategia.

De igual manera, el beneficio abarcará a mujeres participantes en el módulo de autonomía económica, de los centros de “Ciudad Mujer” de los departamentos Morazán y Usulután. Sobre este punto, la formación de 25 facilitadoras con la metodología de escuelas de campo fortalecerá el capital humano.

Posteriormente, las capacitadas reproducirán la asistencia técnica a 400 mujeres productoras que son atendidas, directamente, por Ciudad Mujer. El efecto formativo irradiará a las familias de las agricultoras.

La participación de IICA en este proyecto es clave ya que establecerá las Escuelas de Campo de Agricultores (ECA) en cinco comunidades: El Portillo, Matapalo, y El Sálamo, en el municipio de Cacaopera; XIV de Julio y El Carmen en el municipio de Jiquilisco y en las sedes de Ciudad Mujer de los departamentos citados.

La coordinación con el Ministerio de Agricultura y Ganadería y los actores locales permitió una selección consensuada de las comunidades beneficiarias. Los criterios que se consideraron para la selección de las familias fueron: poseer como fuente principal de ingresos económicos las labores agrícolas, tener tierras propias susceptibles a degradación ambiental, disponer de fuentes de agua para riego, ser vulnerables a la sequía, y contar con una participación activa de mujeres y jóvenes.

 

Opiniones sobre la ejecución PMA-IICA

 
 
 

“Continuaremos uniendo esfuerzos con el Gobierno de El Salvador para trabajar temas de seguridad alimentaria, resiliencia y adaptación al cambio climático, con el fin de responder a las raíces estructurales de la pobreza y romper el círculo vicioso de las poblaciones vulnerables afectadas por la sequía. Es mejor prevenir y preparar a las personas para que ellas puedan hacerle frente al cambio climático”, dijo Robert Oliver, Oficial Encargado del PMA en el país, sobre el Proyecto “Asociatividad, Resiliencia y Mercados”.

El Representante del IICA en El Salvador, Gabriel Rodríguez, señaló que las Escuelas de Campo generarán resultados rápidos en aspectos de capacitación, considerando los 12 meses previstos para el proyecto; además dijo que esa metodología permitirá realizar la “formación de formadoras” con mujeres que no son agricultoras, sino parte de Ciudad Mujer, quienes posteriormente se convertirán en multiplicadoras de los conocimientos.

Adicionalmente, Rodríguez reveló tres aspectos fundamentales de la iniciativa: la incidencia en la asociatividad, la resiliencia ante los escenarios climáticos y las condiciones de acceso a mercados con los pequeños productores. También, recalcó la interacción entre diferentes agencias de cooperación en el país, como un factor que permite una ejecución óptima.

En el acto de firma del convenio entre PMA e IICA estuvieron presentes como testigos de honor: el Director de la Agencia de Cooperación Italiana para el Desarrollo, Marco Falcone; Jorge Salinas, Director de Planificación y Políticas Sectoriales del Ministerio de Agricultura y Ganadería y la Gerente del Módulo de Autonomía Económica de Ciudad Mujer de la Secretaría de Inclusión Social, Ana Ella Gómez.

Falcone adelantó que la Cooperación Italiana ya está planificando sus apoyos para los próximos dos años, incluyendo una ampliación de esta fase piloto en el marco de las nuevas áreas de intervención, que comprenden el cambio climático. Por tanto, destacó que este proyecto tendrá diferentes impactos en varios niveles.

 

PRIICA recibe misión de evaluación de la Unión Europea

 
 
 

Con total contundencia, Sergio Campos, productor de yuca (turbérculo) respondió “Claro, mis vecinos y hasta mis hijos me han pedido semilla para sembrar, han visto que deja buenas ganancias, especialmente cuando ya pasó mayo y no ha llovido, como debería, para otros cultivos”. Ese fue uno de los testimonios otorgados en la propia parcela por uno de los beneficiarios del Programa Regional de Investigación e Innovación por Cadenas de Valor Agrícola (PRIICA), durante la reciente evaluación.

Gestores del Programa y el equipo técnico de la Representación del IICA en El Salvador recibieron a la misión de evaluación intermedia de la Unión Europea (UE).

Thomas Pijnenbourg, evaluador de la UE, acompañado por Allan Meneses, especialista de la Unidad Coordinadora del Programa, de la Sede Central del IICA, visitaron en campo las experiencias innovadoras impulsadas con los productos cadenas yuca, tomate y aguacate.

El recorrido incluyó diálogos con los grupos de productores de Caluco, Sonsonate; Alegría, Usulután; y Candelaria, Cuscatlán. Cada escenario brindó la oportunidad para que los integrantes del cada consorcio compartiera, desde su óptica, el dinamismo, los avances y limitaciones del Programa.

Entrevistas adicionales con productores de papa de la zona alta de Chalatenango, agricultores de yuca de Tacuba, Ahuachapán; técnicos e investigadores del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA); y el jefe del Departamento de Fitotecnia de la Universidad Nacional de El Salvador complementaron las jornadas de recopilación de información.

En dos días, el evaluador pudo observar cómo PRIICA ha cambiado la vida de grupos productivos con el impulso de tecnologías sencillas, capacitaciones técnicas periódicas, aplicación de las mismas en diversificación de cultivos, comercialización, aplicación de recetas para una dieta más saludable con perspectivas de desarrollo de platillos alimenticios diferentes y mejoras en los rendimientos de los cultivos priorizados: yuca, tomate, aguacate y papa.

Con el personal técnico de la Representación, se organizó una reunión en la cual se hizo una recopilación de momentos e incidencias precisas del Programa; posteriormente, se desarrolló un ejercicio de ventajas y limitantes observadas a lo largo del proceso.

El punto de empaque y comercialización de tomate, con una imagen comercial completa, el desarrollo de marca, la construcción de recetarios; videos de proyección de pasadas actividades de PRIICA, logros técnicos y de investigación aplicada en campo; así como un conjunto diverso de testimonios por parte de los beneficiarios directos de esta iniciativa ofrecieron un mosaico de los logros alcanzados en El Salvador con la ejecución. No faltaron las degustaciones y las muestras de los productos con valor agregado.

Además de los casos observados y de calificar la experiencia de Sergio Campos como extensión autónoma, el evaluador efectuó diversas preguntas, desde costos en aspectos productivos, extensión, canales de comercialización, organización y asociatividad, apoyo logístico, consolidación de los consorcios de innovación tecnológica entre otros.

 

Nueva percepción de lo rural

Con la presentación “Los Gobiernos Locales y la ECADERT: oportunidades y desafíos”, Byron Miranda Abaunza, Especialista Principal en Inclusión de la Agricultura y los Territorios Rurales del IICA, interactuó con alcaldes y representantes municipales de San Antonio Pajonal, Candelaria de la Frontera, Metapán, San José Villanueva, Zacatecoluca, Jiquilisco, Santa Tecla, y del Ministerio de Gobernación y Desarrollo Territorial.

La reunión promovida, a finales de mayo, por la Representación del IICA en El Salvador es parte del trabajo cercano y la cooperación técnica con alcaldías del país interesadas en el desarrollo rural con enfoque territorial (DTR). Por tanto, la sesión puso sobre la mesa el papel que los gobiernos municipales juegan en esa perspectiva.

Los asistentes adquirieron conocimientos sobre la fragmentación que existe en la forma en que se concibe y maneja lo rural; así como la limitación del concepto a la agricultura como medio de vida. Por tanto, la llamada fue a enfatizar el desarrollo y el fortalecimiento de capacidades organizativas, técnicas y políticas para potenciar el DTR bajo una realidad rural de múltiples servicios.

Miranda recalcó que la sociedad, las comunidades y las personas son protagonistas en la solución de los problemas que les afectan, ya que el desarrollo es de las personas y ocurre en el territorio, siendo éste un sistema complejo, con identidad propia y características que los distinguen.

El especialista no omitió mencionar que ante recursos escasos, se presentan problemas diversos por ende es recomendable apostar por una institucionalidad abierta para DRT, donde es clave: Conectar, concertar, cooperar, integrar y ejercer corresponsabilidad como una gran exigencia.

Los alcaldes y personal técnico de las alcaldías se llevaron la idea del nuevo papel del mundo rural en amplias dimensiones: la multifuncionalidad. Asimismo, la invitación para estimular la proximidad y la cooperación entre municipios y actores, mediante redes de colaboración.

Otros temas relevantes abordados fueron las cadenas de valor, las cuencas, la competitividad territorial, el aprovechamiento de los recursos, como aspectos que trascienden las fronteras municipales.

Los ediles vieron con buenos ojos el cambio de perspectiva y la revalorización de los territorios, considerando todas las riquezas que estos poseen.

 

Multiplicando acciones en sanidad e inocuidad

 
 
 

Durante mayo, diversas actividades vinculadas a temas sanitarios y de inocuidad de los alimentos se efectuaron.

Dos videoconferencias sobre las regulaciones finales de la Ley de Modernización de la Inocuidad de Alimentos (FSMA), por sus siglas en inglés, se realizaron. Los temas fueron: Norma final sobre productos frescos, y controles preventivos para alimentos y programa de verificación de proveedores extranjeros, los cuales tenían como propósito sensibilizar a funcionarios gubernamentales, técnicos del sector privado y personal técnico del IICA acerca de las regulaciones finales de la ley.

El 2 de junio se realizará otra actividad similar relacionada con la regla final de certificación de tercera parte, a las 9:00 am. Si desea participar puede hacerlo desde las oficinas del IICA o solicitar el enlace por este medio.

Aspectos de estándares, reglamento de productos agrícolas, evaluación de riesgos, análisis de impactos, definiciones y puntos conceptuales, riesgos de contaminación, el tema del agua, elementos de higiene y saneamiento, buenas prácticas, agrícolas y de manufactura, controles preventivos, instalaciones, entre otros tópicos fueron abordados con los eventos virtuales.

Por una parte, dos ejercicios, uno para completar las sesiones de visión común con base en la herramienta “Desempeño, Visión y Estrategia (DVE)” en los temas: servicios veterinarios, e inocuidad; y otro sobre la recopilación de información con el mismo instrumento para Medidas Sanitarias y Fitosanitarias (MSF) se completaron.

Con relación a los DVE, se contó con la visita de Ana Marisa Cordero, Especialista en Sanidad e Inocuidad de los Alimentos (SAIA) de la Sede Central, quien en la sesión relativa a los Sistemas de Inocuidad externó que la herramienta tiene 10 años de existencia y que algunos países incluso la utilizan como un mecanismo de autogestión, para contar con un panorama constante de la situación de los servicios de inocuidad; así como de la sanidad vegetal y animal, en busca de la mejora continua.

Para Cordero, las priorizaciones de las sesiones de visión común le permitirán a El Salvador discutir y construir acciones efectivas o conjuntas para superar las limitaciones en los componentes fundamentales que incluye el DVE: capacidad técnica; organización, capital humano y financiero; intercambio con el sector privado y acceso a mercado. Con esa perspectiva, se podrá apostar por mejorar y buscar una mayor coordinación interinstitucional, en los servicios SAIA prestados por el sector público.

La especialista también manifestó que la inocuidad es prioridad para las naciones, no sólo por la dinámica de las exportaciones y el acceso a mercado, sino por la salud y protección de los consumidores de cada país.

Los participantes sumaron ideas para determinar aquellos puntos que ameritan mayor atención. Determinaron las competencias críticas con menor nivel de desarrollo y que afectan la prestación de servicios tales como: Información, acreditación, capacidad de respuesta a la necesidad de los usuarios, entre otros.

Esos nuevos resultados se consolidarán para remitir un informe detallado a autoridades del Ministerio de Agricultura y Ganadería para que sean tomados en cuenta en la planificación estratégica de las dependencias responsables de prestar los servicios. La ejecución de los DVE es posible por el impulso del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA).

 

Rutas de mercado para el plátano

 
 
 

El taller “Elementos de estrategia para mejorar el acceso de plátano salvadoreño al mercado estadounidense y fortalecer las capacidades para el aprovechamiento del tratado comercial DR CAFTA” dejó al descubierto que este es un momento histórico para ese producto agrícola.

Dos rutas, la creciente demanda local y la exportación, marcan el camino para potenciar el esfuerzo inicial que Productores de Plátano y Banano de El Salvador (PYBES), así como otros agroempresarios han iniciado con el abastecimiento del producto fresco al exterior y al sector formal nacional, según un estudio económico y panorámico del caso presentado durante ese evento.

Nadia Monge, y Edgar Cruz, Especialistas del IICA en Comercio y Competitividad, respectivamente, junto a Samuel Zamora, consultor técnico del tema desarrollaron, al cierre de mayo, la capacitación dentro del proyecto “Fortalecimiento del comercio bilateral entre Estados Unidos y aquellos países de América Latina con los que tiene un acuerdo de libre comercio”, el cual desarrolla IICA con el apoyo de USDA-FAS, desde 2015.

Según Zamora, se está brindando una luz para el plátano desde 2011, año en el cual la producción comenzó a prosperar con una marcada diferencia. De cara al presente, señaló que las oportunidades del producto están listas, por una parte el tratado no limita la cantidad que se puede enviar a Estados Unidos y el mercado doméstico también merece atención por sus importaciones, por ende existen dos rutas por explotar, sin exclusión.

De acuerdo a lo analizado por el consultor, la base productiva observa un crecimiento paulatino al ser un rubro de alta rentabilidad, pero hay temas pendientes como: organización, calidad, atomización, administración de impuestos y otros.

Productores de plátano, representantes de la institucionalidad pública, entidades vinculadas a la fruticultura y procesadores locales estuvieron brindando sus aportes las limitaciones relativas a tres temas: Servicios a la agroexportación; Institucionalidad pública y privada; y Gestión de la cadena en relación al aprovechamiento del tratado.

El objetivo primordial del taller fue socializar los alcances del proyecto y compartir la caracterización institucional; así como los avances en cuanto a las barreras identificadas. Asimismo, abrir un diálogo para validar y afinar el análisis de problemática, a fin de recolectar propuestas de solución o alternativas de acción.

El trabajo en grupos permitió identificar obstáculos, barreras, escenarios óptimos y algunos elementos de estrategia que contribuyan a un mayor aprovechamiento del tratado de libre comercio entre ambas naciones.

En 2016, esta iniciativa ha profundizado en caracterizar a la institucionalidad responsable de la administración del tratado, y la promoción comercial en cada país; además, en identificar y sistematizar barreras de comercialización de los productos agrícolas seleccionados; y finalmente, identificar y sistematizar experiencias/casos exitosos de administración del acuerdo y mejora del acceso al mercado estadounidense, en torno a dichos productos agrícolas.

Gabriel Rodríguez, Representante del IICA, adelantó que próximamente esta actividad se complementará con un evento virtual, a través del cual se espera compartir las experiencias y casos exitosos entre los países participantes.

 

Agricultura y autonomía económica

Ciudad Mujer, una iniciativa del Gobierno de El Salvador, a través de la Secretaria de Inclusión Social, posee un módulo de autonomía económica que incluye la capacitación en actividades productivas agrícolas.

Las personas que reciben esa formación trabajan bajo el esquema y el compromiso supervisado de multiplicar lo aprendido a por lo menos tres mujeres de sus localidades. Esa dinámica permite que la capacitación técnica se extienda entre aquellas con mayores dificultades para movilizarse o con responsabilidades que les impiden asistir regularmente a las sedes de los cursos.

A principios de mayo, un grupo de 13 personas capacitadas en actividades agrícolas fueron parte de la graduación de 3,334 usuarias de las seis sedes de Ciudad Mujer beneficiadas con el proyecto “Promoción de los derechos de las mujeres, a través del fomento de la autonomía económica y la salud integral”.

La actividad presidida por Vanda Pignato, titular de esa dependencia de Estado, dejó claro que con la formación las mujeres aplican conocimientos y destrezas en áreas que, tradicionalmente, habían sido desempeñadas en su mayoría solo por hombres.

El representante de la Unión Europea (UE) en El Salvador, Jaume Segura, aseguró que el apoyo otorgado al proyecto antes mencionado obedece a una cuestión de derechos, porque todavía hay mucha desigualdad en las condiciones de vida entre hombres y mujeres; mucha inequidad y más mujeres en situación de vulnerabilidad, pero también porque el bienestar y el acceso de oportunidades a las mujeres incide directamente en el desarrollo económico de El Salvador.

Las mujeres capacitadas en labores agrícolas pueden convertirse instructoras del referido módulo, iniciar un emprendimiento o buscar un empleo relacionado. El Proyecto “Asociatividad, Resiliencia y Mercados”, donde intervienen PMA e IICA, con apoyo de la Cooperación Italiana potenciará aún más la capacitación de instructoras en Escuelas de Campo.

 
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